. Una Virtud Imperfecta .
¿Qué errante laberinto, qué blancura ciega de resplandor será mi suerte, cuando me entregue el fin de esta aventura la curiosa experiencia de la muerte? Quiero beber su cristalino olvido, ser para siempre; pero no haber sido. Jorge Luis Borges, Los enigmas
domingo, febrero 26, 2012
Transmutación de los parques
en el viento y en la fronda
del rocío estival
transmutación de los parques
en efímeros trazos de roble
caricia entreverada de los surcos
húmeda cosecha de flores
y sobre el paisaje
aún incierto
los mares rodearon mi boca
señal antigua
de los hombres en vigilia
lúgubre estela del firmamento
golpeando puertas
súbitamente encendidas
desde el mismo camino
desdibujado y extenso
me hallé corriendo
con el corazón desnudo
y la risa en la voz
con la premura de lo incierto
me descubrí joven
en la penumbra de mi existir.
jueves, junio 02, 2011
A oscuras.
El murmullo ajeno en una esquina
segundos inertes de luces rojas
que no caben en besos ni en hojas
donde suelen clavarse las espinas
que calan hondo en un cuerpo herido
por el filo de una noche desvelada
donde la primavera inmaculada
guardó en su ausencia algo perdido
como en los días grises de bruma
que descargan su vapor aún viciado
entre las calles, el coraje desahuciado
sobre las flores que ya no perfuman
el aire que suspira la esencia
en la sonrisa eterna, irreverente
y el dolor final quizá conciente
de la finitud de su presencia
como estos ríos azules de tinta
que fluyen y se deslizan aquí a mi vera
como esta historia de la espera
sobre el cuadro que hoy se pinta
con un rostro sin color ni figura
que despeje la incertidumbre
y yo que mantengo la costumbre
de caminar solo y a oscuras.
martes, enero 18, 2011
Matices
vestido o desnudo
vital o apagado
cerrado o abierto
enérgico o cansado
partido o entero
dormido o despierto
para entender que la vida
no es un código binario
de unos o ceros, blancos o negros
los grises terminan dominando
nuestras acciones sin pensarlo
no es la vida ni la muerte
no es el hombre ni su sombra
es tan sólo una idea perdida
bajo el umbral de los matices.
domingo, enero 09, 2011
Pasajero
solían decirse cosas al oído
conversaciones casi inaudibles
bajo la inmensa agonía del tiempo
parece que ya se han olvidado
del peligro, de su suerte
(los vientos aún arrastran
la espesa bruma del temor)
conservan cada madrugada
aquellas flores prometidas
al invierno y al amor
al destino y a sus ríos
no asumieron aún el valor
de aquel fuego crepitando
la misma furia inquisidora,
el interrogante hecho deseo
y al juzgarse inconfundibles
pierden la esencia de su vuelo
la fragilidad siempre acecha
implacable sobre sus sombras
quizá despejen sus dudas
comprendiendo sólo un sueño:
el encanto más profundo
es viajar y saberse pasajero.
martes, junio 08, 2010
Regreso
a la cornisa de los amaneceres
a la costumbre de descubrirme
en la quietud de la penumbra
creyendo en la vana esperanza
de días soleados y otoños sin noche
regreso a las olas, a los mares abiertos
a los patios incolumnes de aquella casa
donde tu ingenua risa mordía mis sueños
¿habrá sido la primavera de tus ojos al mirar?
regreso a mis luchas cotidianas
a mis ganas de nada y de todo en sí
a buscar tu nombre en el espejo
imaginando una tierra liberada
rutas perdidas bajo una tormenta de abril
regreso a mis viejas causas perdidas
al deseo de cambiar siempre de planes
y a la promesa de conservar tus amores
pero ya no estaban aquí tus flores
el destierro las llevó lejos de mí.
viernes, febrero 26, 2010
Los Deseos
me recuerda a un horizonte perdido
mis ojos se colman de una nostalgia eterna
por el castigo que persigue al más débil
cuando por fin entiendo este juego
donde la estupidez es un barco sin capitán
solía tener la llave del encuentro
sin la prisa sofocante de los años
pero las liras siguieron sonando
mas allá de la lujuria y mi canción
esfumándose en brisas de madrugada
guardando rencores de una tarde sin fé
aquel faro gira sobre una brújula perdida
marcando un norte anclado en el sol
el silencio mantiene esta agonía
sobre mi boca que se hace puente
en mis pasos de extraño augurio
trato de contener una vana inquietud
que a cada momento golpea mi puerta
dentro del cuarto vacío, una sombra
en las cenizas del crudo invierno
mi espalda desnuda ignorando la noche
las absurdas sirenas gritándole al viento
el dulce licor de tu esperanza
la sonrisa más clara del horizonte
el reloj con su tic tac enfermo
las luces agitando sus angustias
aquel mismo sueño sobre mi mesa de luz
y los deseos que arrastraron la tormenta
posándose intactos sobre mi ventanal.
lunes, enero 25, 2010
Arlequines
sólo dos luces alumbrando el salón
riendo como arlequines extasiados
por el trémulo crepitar de las llamas
poniendo fin a la hoguera del dolor
sobre tu espalda posaré mis horas
suspirando un abrazo interminable
que dure más que el propio sol
para retener en cada tarde de lluvia
los vestigios de aquel dulce placer
el destino no detuvo su aguda prisa
apurando el paso para vernos llegar
poniéndonos uno al otro, frente a frente
dos desconocidos observándose en la calle
con tantas preguntas y una sola respuesta
ahora que fueron mías tus nostalgias
y que brilla inmensa una luz interior
mis párpados sólo buscan refugiarse
dejando de lado el ruido y los mares
para adentrarse en la hermosa quietud
viajando en cada profundo despertar
hacia la penumbra de tus sueños
y sin decir palabra alguna sabré
que no imaginaba encontrarte tan cerca
que aún te estaba esperando
por vez primera encontraré la paz
contemplando aquel nuevo amanecer
en donde los hombres ya no miran tristes al sur
y tus ojos se inclinan hacia mi promesa.